Un picante garabato lingüístico sobre el mexicoamericano sanantoniano

Juan Guillermo Urbina

En los barrios mexicoamericanos de San Antonio, Texas nunca falta quien diga una frase que no sea ni propiamente español ni propiamente inglés.  “Ahí, te wacho” es una frase común proferida al despedirse.  La palabra “wacho” viene del verbo “to watch” del inglés, y evidentemente esto quiere decir “Ahí, te veo.”  Para el hablante, el verbo “to watch” se transforma en “wachar” y se conjuga según las reglas de un verbo regular de terminación –ar:

Yo wacho nosotros wachamos
Tu wachas ---
él, ella wacha ustedes wachan

Seguramente los puristas insistirán en la deteriore de nuestro idioma, posición que surge debido al prejuicio contra el mexicoamericano y no a una pasión por conservar el idioma.  Dichos expertos se oponen a las transformaciones y prestaciones lingüísticas cuando son empleadas por el mexicoamericano.  Sin embargo, una argentina dice “ir de shopping” (cosa que parece un grave error gramatical porque “ir shopping” tiene más sentido), un colombiano usa la palabra “man”, un mexicano usa la palabra “loser”, y nadie se alarma.  De hecho está de moda en España e Hispanoamérica hablar así a pesar de que estas personas viven bastante lejos de los EEUU e influyen poco en la cultura estadounidense.  Al mexicoamericano que vive en los EEUU, que es parte íntima de esta cultura, y que habla perfectamente bien el inglés, se le prohíbe mezclar las lenguas.  Invito a cualquier purista que no esté de acuerdo a escribir su posición en español sin usar ninguna palabra que venga del inglés, alemán, hebreo, griego, árabe, náhuatl o cualquier otro idioma cuyas palabras nuestro idioma ha adoptado.  Ya Gloria Anzaldúa ha tratado el tema, catalogando esta postura un terrorismo lingüístico.

Regresando al análisis lingüístico, hay otra frase peculiar y parecida a la susodicha: “¡Esnapea!”  Como “wachar”, “esnapear” es un préstamo del verbo “to snap” y específicamente de la frase “snap out of it,” una petición a que el oyente se de en la cuenta o caiga en la cuenta.  De igual manera, el verbo sigue las reglas de conjugación según el imperativo.

El mexicano que come tacos picosos diría “¡pica!”  El estadounidense diría “it’s hot,” frase ambigua ya que “hot” quiere decir tanto caliente como picoso.  Por está razón los mexicoamericanos de San Antonio usan la palabra picar, y prefieren “it picas,” aportando al inglés un verbo del español que parece carecer.

“It” es el pronombre del la tercera persona singular.  Pero “it picas” no sigue las reglas del español como “wachar” o “esnapear” puesto que el paradigma verbal sería:

Yo pico nosotros picamos
tú picas  
el, ella pica ustedes pican

¿Por qué el sanantoniano no dice “it pica”?  ¿Por qué abandona las reglas de conjugación? ¿Será una falta de educación?

No.  Este ejemplo es opuesto a los que se presentan al principio.  Lo que sucede es que se está adoptando un verbo del español para emplearlo en el inglés, por lo tanto la conjugación sigue las reglas gramaticales del inglés.

infinito: to pica  
I pica we pica
you pica you pica
he, she, it picas they pica

Lo que hacen los mexicoamericanos es adoptar no sólo verbos del inglés y emplearlos en el español, sino también verbos del español para emplearlos en el inglés.  ¡Todo esto siguiendo las reglas de conjugación de ambos idiomas!

Seguramente muchos se negarán a usar esta frase pero seguirán diciendo mil otras palabras del inglés al hablar el español o del español al hablar el inglés.  Quizás algún día cuando hayamos erradicado los prejuicios, una muchachita gringa de Connecticut dirá, “Ay, caramba, this taco picas!”  Por ahora, tendrá que seguir diciendo “Ay, caramba, this taco is hot.” Inmediatamente después tendrá que explicar si al decir “hot” quiere decir que el taco está caliente o picante.  (Las otras palabras, aunque quizás sin el consentimiento de los dioses impotentes y puritas de la lengua, ya han entrado al inglés.)

Juan Guillermo Urbina

 

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The Online Literary and Cultural Journal of the Graduate Students of the Department of Spanish and Portuguese at the University of California, Irvine.


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